Al Aire Libro Editorial – Primera década

Alicia (s) es una parte de la historia universal de las mujeres
Alicia (s) es una parte de la historia chilena. Es tragedia. Es angustia. La vulneración de las humanas en los distintos momentos de sus vidas es el tema que cruza la historia. A pesar del diálogo, nuestras Alicia(s) están solas. El trabajo con la palabra poética construye unos diálogos absorbentes y desgarradores. La luz vendrá con la lectura, con la reflexión.
Originalmente, este libro fue en realidad un folleto. Diseñado para cumplir su papel de soporte de circulación contingente, debió recoger en sus páginas un sistema de textos menores, asardinados en su pretensión. Poemas, en fin, que desde una arcaica tensión literaria buscan aproximarse al paisaje campestre de la zona central. Alguno que otro texto está construido conforme una estética clásica de nuestra poesía. Otros abundan en procedimientos de búsqueda cacofónica y algo kitsch. Son formas que intentan acercarse al «ecléctico espíritu campesino» de la zona del Valle Central. Un lugar en donde la amalgama de pulsiones modernas entreveradas con una pastosa posmodernidad entregan un perfil único: The Spirit Farmer del Valle Central.
El Concurso Regional de Creación Literaria organizado por Balmaceda Arte Joven sede Bío Bío se llevó a cabo por vez prime­ra el año 2008. Al año siguiente, 2009, le segunda versión se realizó ya en alianza con Al Aire Libro Editorial y tomando el nombre del escri­tor Alfonso Alcalde como una forma de homenajear a un autor fundamental de las letras nacionales, en cuya figura encontramos no sólo una pertinencia territorial pues según sus propias palabras eligió nacer en la galaxia Tomé, sino que además en su obra se da cuenta de un inclaudicable espíritu joven, lúdico, diverso y multidireccional, características que también se hallan en la base y origen no sólo de este certamen, sino del hacer íntegro de Balmaceda Arte Joven. Se trata finalmente de brindar a los más jóvenes espacios e instancias para dar a conocer sus búsquedas y expresiones literarias.
No puede haber buena escritura sin buena lectura previa. Los viejos escritores lo repiten una y otra vez: para ser un buen escritor hay que ser un buen lector. Un ávido lector habría que agregar. Hoy, cuando nuestro país registra vergonzosas cifras de comprensión lectora -casi la mitad de los estudiantes chilenos no entiende lo que lee-, todos los esfuerzos son validos para superar este déficit. Y este Concurso Regional de Creación Literaria que se suma a los talleres, lecturas poéticas, encuentros de escritores y presentaciones de libros, son un pequeño aporte desde Balmaceda Arte Joven Bío Bío a esta gigantes­ca tarea. (Pablo Gaete Villegas
Director Balmaceda Arte Joven Sede Bío Bío).
Hablar de Violeta Ipinza, es hablar de la vida.
La conocí en la década del noventa, cuando los Payadores comenzamos a visitar Quilleco por invitación del Padre Jorge y ella por su forma de ser, entró inmediatamente en el corazón de todos quienes nos estábamos relacionando con tan brillante persona.
Confieso que era la primera vez en mi vida que oía tanto garabato y ninguna grosería en ellos.
Cuando tomó la Guitarra y empezaron a fluir tantas canciones y de tantos temas distintos, muchos nos dijimos: Estamos frente a una fuente de sabiduría.
Tenía que llamarse Violeta, no podía ser de otra manera.
Desde esos años hasta hoy (2017) ella no solo ha regado ternura y delicadeza con su canción, sino que más encima ha sembrado ilusiones y ha compartido la esencia del vivir, que nos es otra cosa que cuidar, mantener y difundir nuestras raíces, nuestras tradiciones que no son otra cosa que la enseñanza viva de nuestros antepasados.
Vas a disfrutar de este libro, porque en él está la verdad. Porque en él están los tuyos y porque en él también estás tú.
Más que nunca entiendo la razón de una creación que un grupo mara­villosos de Adultos Mayores de Cañicura el año 2016 le hicieron a esta gran mujer. (Fernando Yáñez Betancourt, Payador,
Premio Regional de Arte Violeta Parra).
Es novela irregular, como todo arte verdadero, el escritor maneja ingredientes de sabores fuertes, sadismo, violencia contra cuerpos vivos y muertos, una gran obra… (Gilberto Espinoza, crítico literario, jurado Premio Juan Emar de novela, 2010) / Una novela que saca lo demoniaco que hay en nosotros y que nos perturba, nos atrae y quizá palie algo el escozor de nuestras heridas íntimas… (Mario Rodríguez, catedrático de la Lengua, jurado Premio Juan Emar de novela, 2010) / Esta novela delirante nos muestra hasta qué punto las historias, tan aparentemente razonables, no son sino delirios reprimidos… (Woody Gálvez, escritor, dramaturgo, jurado Premio Juan Emar de novela, 2010).
Unos de los mayores méritos de este trabajo de Danny Monsálvez, es restituir la trama de aquellos años combinando el trabajo sobre fuentes que podemos llamar clásicas, como prensa, memorias y artículos, con los recuerdos de diez actores de esta historia, particularmente de un grupo de trabajadores de ASMAR, el «personal azul» de la Armada (Dr. Jorge Magasich).
Andrea González, Gerson Carrera, Rodrigo Placencia, Reinaldo Nova.
En este ultimo libro de poesía de Thomas Hams asistimos a una escritura que oscila entre lo biográfico y lo poético/textual, donde el poeta se distancia un tanto de su escritura acostum­brada, para adentrarse en una experiencia muy personal, a saber, la batalla con y contra el alcohol. No es libro testimonial pero sí es un texto que contempla en dos momentos de su vida esta relación de amor/odio con las refriegas con Baco, el dios migrante. Desde su título, Perdiendo la batalla del Ebr(i)o el texto nos sitúa en un locus literario para referirse al alcohol, en una alusión a Bajo el Volcán de Malcolm Lowry. Los poemas en este libro se nos presentan como una serie de fragmentos, los más, y poemas más extensos, pero que siempre van dando cuenta de la relación del (autor) con el infierno del alcohol. Es, de esta manera, un libro arriesgado por su exposición a una con­dición que no nos queda claro si ha sido ya superada o aún esta­mos en medio de la refriega. Hay fragmentos que son evidente­mente exposición, en el sentido de riesgo que le da Michel Leiris, de la experiencia y otros que van dialogando intertex­tualmente con la larga relación de otros textos y escritores que han dado la misma pelea. Nos encontramos así con citas, pará­frasis, diálogos, cruces y conversaciones, que bien podrían darse en un libro tal taberna, con bebedores ilustres, entre ellos, el ya citado Malcolm Lowry -Tal vez el ángel etílico tutelar de Harris- como Joseph Roth, Rihaku, Charles Jackson, Edgar Allan Poe, entre otros, y los también heroicos alcohólicos anóni­mos, universales y chilenos. Pero, también, se adentra desde el centro mismo de su experiencia en la agonística del drama: las pesadillas, la sed inveterada, los bares y sus parroquianos, pa­trones y camareras, la tembladera del otro día, el sol inclemen­te, los sifones y los cubos de hielo, las barras manchadas de morado y los mismos «túneles morados», los espejos refractan­tes del bebedor solitario y esa misma soledad que es el alcohol que sólo puede poblarse, por lo menos en la experiencia harria­na, de fantasmas, personajes literarios, perdedores, en fin, que buscan desde el fondo del volcán, la redención (im)posible (Teresa Calderón).
«Nunca te importo la epidermis
de tu lengua, ansioso por la sangre
más ardiente la más corrosiva.

Ahora estás desamparado en tu profunda
condescendencia, porque allí abajo
las palabras se convirtieron en otra especie
significante, en insoportables engendros
ajenos a tu dirección, a tu furiosa negligencia,
cobrándotelo todo.

Tu desgarro adquirió su forma, la esencia
de tu más íntimo desafío.

Encontraste lo que buscabas, ahora puedes
moverte en la dirección que se te antoje,
revolcándote en su primario fango
sublimador, aunque ya no puedas terminar
ningún poema…»
Me parece muy, muy bueno, da escalofrío (Hugo Mujica); La poética de la crueldad se despliega sin palabras. El ojo oxidado del tiempo nos devuelve la miseria: la eterna tiranía de los justos (Damsi Figueroa); Algunos particularmente conmovedores: «Regresa el niño de la vibración trunca de un sueño». La crítica escueta y eficaz: «No fue ayer/todavía está ocurriendo» (Niall Binns); En pocas palabras y con Dante de fondo, poesía despojada de retórica y artificios (Egor Mardones).
El grafiti es en cierto sentido invasivo e irreverente, no pide permiso para ser, simplemente es, lo cual suscita diferentes reacciones. Recuerdo que el poeta Eduardo Anguita en su estudio sobre Rimbaud, nos habla del granuja que raya el muro blanco recién pintado como un modo de decir que está en él, que existe, que forma parte de una sociedad que lo margina. Acto a toda luz provocativamente subversivo y con ciertos tintes de venganza o de justicia (Tulio Mendoza Belio).
Los poemas de El niño en la ventana concentran espacios y voces buscando expiar la memoria que los determina, como acto bautismal ella lloverá, constituyendo un mecanismo de liberación, del mismo modo como hacen las palabras de los personajes registrados en el texto, aun cuando la lluvia borre también todo vestigio y memoria de lo sido. Lo primordial es la palabra, pareciera señalar este libro y con ello habilitar su poder frente al fragmento.
Obra de Ángel Rogel
Cinis Cinerum de Karlés Llord. Lo inleíble es la sustancia misma de la escritura de Llord, y así este lo enuncia desde sus primeros manuscritos y manifiestos. No lo inleíble como lo indescifrable, sino en tanto propuestas imposible de asumir excepto por un lector consagrado absolutamente al estudio y exégesis de un único libro.
El primer guiño del título de su libro, es comunicarnos una analogía entre «tango» y «cuento»: ¿son tangos o cuentos «para viajar»? Analogía que se transforma casi en sinonimia. Efectivamente, Muñoz Coloma ha encontrado en la magia y el misterio de «ese sentimiento triste que se baila», el hilo conductor, la columna vertebral, el espejo de todas sus historias y ya este hecho constituye un atractivo y connotativo acierto, tal vez el que todo escritor anda buscando. El tango, como una puerta que se abre a la imaginación, proporciona los elementos básicos necesarios para el desarrollo de cada cuento. (Tulio Mendoza Belio).
Muchos símbolos y conceptos nos muestra «Malógi­ca». Los versos que trabaja el autor denotan vivencias y experiencias que reflejan un periodo álgido y nebuloso de su vida, donde tópicos como el amor, la rebeldía, la creación, los sentimientos y la oscuridad se manifiestan y se autoreproducen dando origen a personajes reales o ficticios. El autor connota apegos y desapegos típicos de una adolescencia y juventud no exenta de ideales a veces un poco paganos, a veces un poco sublimes.
Así como el conjuro constituye una invocación a lo sobrenatural, la poesía inaugura un espacio-tiempo donde el límite no puede ser contenido por norma alguna. Lo fáctico de esta velocidad impide atajar el desglose de su sentido total, entonces el vértigo del límite se disuelve en alucinación, desborde y rebalse, en la intuición y el pálpito, en el choque brutal de lo cotidiano, quedando viva la poesía en la sensación del aroma que dejan agrupadas en un libro los cuerpos retóricos. Entonces la estrategia deviene en artillerías intencionadas en reflexiones prolongadas para encontrar dirección, sin embargo, el conjuro se canta desde la oquedad de lo oculto, donde el fenómeno de lo intangible solo puede ser percibido y sugerido, como un susurro o como una voz cruda encriptada en lo cotidiano.
Javier Campos: Selección personal del autor, 83 poemas de su poesía escrita entre 1990 hasta 2016.
Textos de Aníbal Navarrete, Gina Inostroza y Sara Manríquez
La velocidad con que los grandes hechos del acontecer nacional y mundial se suceden día a día, encierra el peligro de encandilarnos, con tantas señales. muy promisorias en la mayoría de los casos. pero que también revistcn severas amenazas. El rescate histórico de la Región se hace así un objetivo impostergable.
Tomé, por su ubicación geográfica privilegiada, por su riqueza natural, está sin duda llamado a constituirse en un polo de desarrollo de insospechadas dimensiones. Es en este futuro tan promisorio, que es indispensable recordar este pasado casi epopéyico del Tomé de los siglos XIX y XX (Jaime Tohá).
Quilaco, pueblo convertido en comuna y ubicado a orillas del río Bío Bio, constituyó por largos años
un pueblo de frontera entre las culturas Mapuche e Hispánica. Así, Quilaco pasó los años hasta hoy en el completo anonimato historiográfico. Este estudio no pretende ser un best seller, pero sí una contribución al enriquecimiento de nuestras raíces y el reconocimiento al esfuerzo de muchas personas en el progreso de sus comunidades.
Enrique Saldivia Péndola, ha publicado:
              Papeles, el año 2001, con grabados de Ester Fierro y prólogo de Jorge Ariel Madrazo (colección Isla Negra de poesía, Ediciones LAR)

                Papeles del mar, el año 2009 con fotografías de Ester Fierro y prólogo del poeta Manuel Silva Acevedo (Colección Isla Negra de Poesía, Ediciones LAR)

Ha publicado en revistas y contado sus poemas en Cocholgüe, Cochabamba, Medellín, Buenos Aires y en alguna otra orilla

Y si todo fuera lo que es, 2016, libro de Haikus, con pinturas del artista español Juan Carlos Mestre. (Colección Bestia Mágica de Editorial Al Aire Libro)
Es extraño que la palabra Pagano designara originalmente, como plantea el artista, a los habitantes del campo en oposición a los de la ciudad. Pero, ya aquí se plantea una toma de posición, pues el artista se pone de parte de aquellos que se encuentran lejos de los centros del Poder, al margen o retirados y al mismo tiempo afectados por él… ¿qué hacemos con aquello que no podemos definir, aun cuando esté ahí? ¿O con aquello que definimos pero al instante muta en nueva realidad o fantasmagoría? (Arnoldo Arias); Ficcionando una conclusión, dejemos que Pagano, más que tratarse de un proyecto que busca concluir en una exposición o libro, trata de un proceso de vida en que su propio autor de paganiza a sí mismo. Y si esta última frase pareciera padecer la contractura paralizante de una libertad autoclausurada, es porque no se ha considerado la siguiente articulación conectiva… (Edgardo Neira).
Los argumentos expuestos en este libro, permiten entender las complejas redes de poder de la Iglesia pentecostal, y al mismo tiempo las relaciones de género que se producen en su interior. A su vez nos habla de las posibilidades de resistencia al interior de esas redes de relaciones, entregándonos un texto sugerente y con un enorme potencial de subversión de las relaciones de género en nuestra sociedad (Dra. Isabel Piper).